jueves, 15 de octubre de 2026

"Voy en bici porque me parece la forma más fácil de moverme por Madrid", Alejandro Cencerrado (39), analista de datos

Lo conocí hace unos años en redes y el otro día dervirtualicé a Alejandro Cencerrado (39), un probici madrileño, 
analista de datos y autor de "En defensa de la infelicidad". Tuvimos una conversación muy interesante sobre política y la polarización de la sociedad, la importancia del diálogo y llegar a acuerdos, y de la bici en Madrid, entre otros asuntos.

¿Desde cuándo y por qué vas en bici por Madrid?

Voy en bici por Madrid desde que me mudé aquí, hace cinco años. Antes vivía en Copenhague y allí iba prácticamente a todas partes en bicicleta. Cuando llegué a Madrid me daba un poco de miedo no poder seguir usándola, pero enseguida descubrí BiciMAD y, la verdad, estoy encantado de que exista.

En mi edificio no hay ningún sitio donde dejar las bicicletas, algo un poco incomprensible teniendo un patio bastante grande. Además, me habían advertido de que dejar una bici en la calle podía ser arriesgado por los robos, así que BiciMAD fue para mí la solución ideal.

Y voy en bici, sobre todo, porque me parece la forma más fácil de moverme por Madrid. Si no fuera en bicicleta, tendría que coger el coche y buscar aparcamiento —algo muy complicado en el centro— o moverme en metro o autobús, lo que implica conocer las líneas, esperar, confiar en que no haya retrasos y, muchas veces, hacer transbordos.

Con la bici no solo es mucho más fácil llegar a la mayoría de los sitios, sino que además el trayecto en sí es agradable. Puedes parar a mitad de camino a tomarte un café, elegir la ruta que te apetezca, ir viendo la ciudad, notar el aire en la cara… Me da bastante pena que mucha gente no llegue a descubrirlo, porque para mí Madrid sería una ciudad mucho peor si no pudiera moverme en bici.

¿Qué es lo que más te gusta de ir en bici?

La libertad. La simple libertad de coger la bici, ir donde quieras y parar donde quieras.
Mucha gente puede pensar que esa libertad también la tienes con el autobús, el metro o el coche, pero para mí no es igual. En transporte público dependes de las líneas, de los horarios y, muchas veces, de los transbordos. Además, normalmente te deja a cierta distancia de tu destino.

Y hay otra cosa importante: cuando uno sale de casa, rara vez va simplemente de un punto A a un punto B y vuelve. Haces recados, paras a comprar el pan, decides tomarte un café o pasar por algún sitio que te pilla de camino. Con el transporte público, cada parada extra complica un poco el trayecto. Con la bici, simplemente paras, haces lo que tengas que hacer y continúas.

¿Qué le dirías a alguien que tiene miedo de ir en bici por Madrid?

Lo primero, que lo entiendo perfectamente. El mejor ejemplo es mi mujer. En Copenhague se movió durante muchos años en bicicleta sin ningún problema y, cuando llegamos a Madrid, me dijo: “Yo aquí no voy a coger la bici porque me da miedo”.

Y la entiendo. No es lo mismo circular por un carril bici protegido, como los que hay en Copenhague, que hacerlo junto al tráfico de una gran avenida. Nosotros vivimos por Legazpi y, por ejemplo, el Paseo de las Delicias es una vía enorme en la que ir en bici puede resultar intimidante. Si circulas junto a coches aparcados y alguien abre una puerta, puedes acabar cayendo hacia el tráfico. Es una situación completamente distinta.

Dicho esto, yo sigo yendo en bici y mi mujer al final también se ha animado. Cuando empiezas a utilizarla más, descubres que, dependiendo del barrio, existen muchas maneras de llegar a los sitios evitando las grandes avenidas. Las calles secundarias suelen dar mucho menos miedo: los coches circulan más despacio y hay bastante menos tráfico. También puedes aprovechar parques y otras rutas más tranquilas.

Por eso, a alguien que tenga su trabajo, por ejemplo, a media hora andando, le recomendaría que pruebe algún día con BiciMAD. Es muy posible que, casi sin darse cuenta, encuentre una ruta cómoda para llegar hasta allí sin necesidad de meterse en carreteras grandes. Y a partir de ahí todo me será mucho más agradable en esta ciudad.

Si fueras alcalde de Madrid, ¿cómo fomentarías el uso de la bicicleta como medio de transporte?

Lo tengo clarísimo: hacen falta carriles bici protegidos en las principales avenidas de Madrid.
No estamos hablando de hacer ninguna locura. En la Castellana hace falta un carril bici. Yo vivo en Legazpi y no puedo llegar hasta Atocha siguiendo un carril bici protegido. Y conozco a muchas familias que llevarían a sus hijos al colegio en bicicleta si existiera una infraestructura segura para hacerlo.

Como no existe, muchas de esas familias cogen el coche. Y cuantos más coches hay, más se atascan las calles y peor resulta también la circulación para aquellas personas que realmente necesitan utilizar el coche.

Por eso creo que mejorar la infraestructura ciclista es bueno para todos, no solo para quienes vamos en bicicleta. Si hubiera una red de carriles bici seguros, mucha más gente se animaría a utilizarla, como ha sucedido en ciudades como París, Londres, Copenhague o Ámsterdam. Eso significaría menos coches, menos contaminación y menos atascos, en beneficio de toda la ciudad. No es la mentalidad, ni la cultura, ni las cuestas, ni el tiempo: la falta de carriles bici es lo que nos diferencia de las grandes ciudades en las que la bici ya es una realidad.

Puedes seguir a Alejandro en X (Twitter): @alejandrocence2

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